Calefacción

Cada horticultor quiere controlar eficazmente el clima dentro del invernadero con el fin de lograr una óptima calidad y rendimiento de la producción. El sistema de calefacción se conoce a veces como la circulación de la sangre del invernadero, porque el objetivo principal de un invernadero es mantener una temperatura adecuada las 24 horas del día. Una temperatura regulada adecuadamente asegura que los cultivos crezcan y la obtención de la calidad deseada. El control de la temperatura por medio de la instalación de calefacción hace que sea posible cumplir con los requisitos de producción. Hay muchas opciones de climatización, por lo que el asesoramiento personalizado es clave para lograr el equilibrio adecuado entre la calidad, el precio y el consumo de energía.

Producción de CO2

Además de calor, una instalación también puede generar CO2. El CO2 promueve el crecimiento de los cultivos, aprovechándose así de manera óptima la instalación. Debets Schalke proporciona sistemas hechos a la medida con un claro equilibrio entre calidad, costes y rendimientos.

La instalación

El sistema de calefacción se puede suministrar como parte de un proyecto llave en mano. Sin embargo, también es posible ampliar una instalación existente. Siempre que sea posible, los sistemas se integran con el método de transporte interno. Debets Schalke aconseja a los horticultores en función de su situación específica con el fin de crear la solución más eficiente y preparada para el futuro.