Depósitos de inercia

La gestión efectiva de la calefacción y el CO2 se puede lograr de manera efectiva con un depósito de inercia. Un depósito de inercia, también conocido como acumulador, se utiliza principalmente para almacenar calor a corto plazo y suavizar los picos de energía, dando lugar al ahorro de energía y costes. Los depósitos de inercia se pueden suministrar en una configuración tanto horizontal como vertical.

Gestión de CO2

Los depósitos de inercia están diseñados para que se pueda utilizar el CO2 procedente de la caldera o de la planta de cogeneración. Sin un sólido sistema de gestión de CO2, algunos de los efectos de la iluminación se perderán. Por tanto, es importante mantener la concentración de CO2 en el invernadero en el nivel adecuado. La iluminación artificial y luz solar, combinadas con altas concentraciones de CO2, tienen un tremendo efecto sobre el crecimiento de los cultivos, lo que se refleja directamente en el rendimiento de la producción. Por razones económicas, todo horticultor tiene como objetivo minimizar la emisión de CO2, los fertilizantes, el calor, la luz y los pesticidas. Cualquier pérdida de materiales auxiliares cuesta dinero.

Además de una amplia gama de depósitos de inercia estándar, Debets Schalke también los suministra a la medida.